12 de mayo de 2017

Adentro

Wenas...

Nadie imagina lo que viene a aprender a esta vida y lo que la misma le trae como sorpresa, como enseñanza, como premio, quizá como bofetada.

Hice lo que se suponía que se hace en estos casos, vencí mis miedos, los que había reconocido previamente, estudie, trabajé, aprendí.
Viajé, menos de lo que debería y más de lo que alguna vez llegué a soñar, convertí mis debilidades en poderosas fortalezas para sobrevivir en un mundo algo hostil, algo bello, algo amable y algo traicionero... ya no sobrevivo... existo. Falta vivir.

Vivir...

Estudié otra vez, y otra más para acercarme a lo que creo que es mi sueño, al menos a nivel profesional.
Intenté escapar del yugo de ser el que todos buscaban para mozo. Ahora, libre de la atadura, trato de entender qué es lo que hay en mí que atrae siempre al mismo patrón de personas... enclosetados, en casa materna (si, a esta edad), asignándome un espacio-tiempo que se restringe a un fin de semana, a unos mensajes al día en una fría y súper moderna pantalla de 4,5 pulgadas o algo así, a una parodia de algo que prefiero no bautizar bajo etiqueta alguna y en teoría sirve para mitigar la soledad... no la mía propiamente, no hay peor soledad que la que sientes cuando estás " acompañado", cuando quieres un abrazo y te llegan tres mensajes de whatsapp.

Compañia...

Esa que hizo falta cuando tuve que pasar cuatro veces por un quirófano en menos de año y medio, esa que faltó para abrazar, beber, celebrar y follar cuando logré el empleo que mis sueños más optimistas habían deseado recién salido del pregrado. Esa que faltó cuando el hijueputa doctor me dijo con toda la malparidez del caso que si no le hacía caso la probabilidad de no tener un próximo cumpleaños en este mundo sería muya alta... este año sería mi ultimo.

Un quirófano más, uno menos... qué más dá.

Mi intención dista mucho de convertir este espacio... mío (Así le pertenezca a google) en mi crónica de la muerte anunciada... mejor me concentro en vivir, en recuperar el tiempo... en agradecer por el chance que me dan de quedarme aquí por más tiempo.

Tiempo...

Es lo que termina haciendo falta cuando tienes armado el rompecabezas pero no comprendes la imagen o el letrero que se te pone en frente. He leído lo que creo que debo leer, he gritado y llorado como nunca lo había hecho... me he despedido sin querer queriendo y me he aferrado a mis sueños... tanto que ahora ando somnoliento todo el tiempo. Unas vacaciones (como esas que no me he querido dar) es lo que me hace falta... creo.

Algunos envenenan su cuerpo con humo, drogas o alcohol... otros lo hacen con sus pensamientos y actitudes.

En un mundo en el que todo se alinea para venderme la idea de que la felicidad está afuera de mí, debo enfocarme en ir hacia adentro para desatar el nudo. Soy bueno en ello, desde niño no había nudo que me ganara, quizá vengo a eso, a desatar nudos... comenzando por mi.

Hace falta un post frívolo, de esos de antaño, cuando era relativamente feliz y no caía en cuenta de ello. Por ahora a dormir, que mis hijas gatunas se levantan temprano a desayunar.

JP

Suena...
Ciudad mágica - Tan bionica


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