18 de septiembre de 2017

Och8

Wenas

Ya ocho pasos por el quirófano, dos de ellos este año.

No, no me he estrellado ni he tenido fatalidades semejantes.

Tampoco he sido victima de los ataques que sólo se dan en repúblicas bananeras donde la realidad es mil veces más cruel que la ficción.

Quizá este año la vida me obliga a bajarle a las revoluciones de esta manera.

No tanto gym, no tanto ejercicio, no tanto echarse a la familia al hombro, no tanto que el vagón siga empujando a la locomotora, no tanto liderar cosas para que todo tienda a seguir igual... no tanto.

Frenar es dificil cuando la vida te ha acostumbrado a luchar por todo y en todo momento, cuando has tenido que escoger cientos de veces entre sentarte allorar o secarte el sudor y seguir batallando.

Esta vez debí ser fragil, aceptar la ayuda, el cuidado y la idea que tambien puedo y debo ser debil... en ocasiones.

Qué más debo aprender de esta situación?

JP

9 de julio de 2017

Mis días

Buenas

Será que los días de malparidez existencial sólo me dan a mí?

Una pregunta más idónea para el micro blogging de twitter que para contenidos con más caracteres (o más caracter) como este.

Se supone que entre más vueltas al sol tiene uno, menos parchudo es... se supone.

Hay gente que prefiere vivir hipnotizada por sus redes sociales, sus mil series de netflix a medio ver, a medio terminar... sus carros, mascotas o familias, realidad que reemplaza las preguntas existenciales incómodas que a mi me asaltan con frecuencia.

O simplemente, como me digo a mí mismo en esta situaciones, es la falta de macho.

A veces pienso que tanto pensar es perjudicial para la salud y que si quiero mantener mis niveles de buena salud debo dejar de pensar tanto y simplemente vivir el presente, el momento o como quiera que se le llame a eso de andar más liviano por la vida.

Quizá sea eso y deba ir retomando pausadamente la lectura de los temas que me gustan con la escritura de las ideas que me salen.

A sumercé, querido(a) lector(a) tambien le dan sus dias de malparidez existencial? qué los dispara? cómo los ataja?

PD. Por un tema de salud tuve que bajarle casi a cero a la bici... con lo bacano que era
PD2. Esto de volarse a bailar a Theatron con el ex, estando saliendo con alguien se sintió raro.


JP

Suena...
Maligno - Aterciopleados
Sun is up - Inna

3 de julio de 2017

Orgullo...

Wenas

Este fue mi tercer año sin asistir a la marcha del orgullo gay, esa que posteaba aquí mismo hace años y que me recibió con camiones llenos de modelos, música y algarabía y me despidió con tristes pasos de un montón de mamertos desdibujados, arengas setenteras y muy poco de qué enorgullecerme.

Ayer, mientras compraba algunas cosas en el mercado me puse a pensar qué era lo que me motivaba a ir a la marcha del orgullo gay. Sencillo, saberme parte de algo que me indicara que no estaba solo y que no era el único con esta "condición". No soy el único marica de la ciudad, ni del mundo.

No hagan esa cara, para los nacidos en los 80´s fue más difícil que para los milenials y mucho más fácil que para las generaciones previas, en las que ser marica daba cárcel.

Al mismo tiempo, de regreso a casa luego de la compra me pregunté ahora por qué no voy. Complejo, ya casi no tengo parche para cuadrar algo y salir. Los achaques de salud requieren que cuide el cuerpo que me prestaron para esta vida, así que hay que reposar. Para rematar, la persona con la que salgo (no quiero usar la etiqueta de "pareja" por que no la siento así), nunca ha ido, nunca iría y se expresa de forma despectiva sobre las personas Trans.

Eso no obsta para sentirme orgulloso. Si ser marica fuera cuestión de selección, como muchos lo quieren hacer ver, todos deberíamos ser adictos a un nivel de masoquismo que ningún heterosexual aguantaría por más de un día. Esto implica mucho aguante diario como para que obedezca a una "selección". Esa es una de las razones para enorgullecerme, puedo lidiar con eso.

La noche previa, mientras bailaba en Theatron con uno de mis "Ex", caía en cuenta de ello, puedo salir y bailar y olvidarme de los dilemas por unas horas al ritmo de la música que me gusta, sin necesidad de más droga que algunos tragos de ron con gaseosa. Llegar antes del amanecer a casa y acostarme con la tranquilidad de tener un hogar que me permite dormir tranquilo.

Por primera vez en mi historia laboral, cuando me preguntan por mi orientación sexual, no tengo ningún inconveniente en decir que soy gay. De hecho, siguiendo la bella costumbre que tengo de convertir desventajas en ventajas competitivas, lo seguiré haciendo hasta que quiera, quien quita que sea esa la llave que me lleve al siguiente nivel.

Y quizá ser gay se puede asemejar a hacer la compra de la semana, si ya sabes lo que necesitas y lo que te va a hacer falta, sólo debes aprovisionarte de ello, no tanto como para que se desperdicie ni tan poco como para que se acabe antes de poder recargar.

En este mundo, cada quien es libre de proveerse de lo que más necesita para vivir. Para qué "sobrevivir" pudiendo vivir?

JP

Suena...
Just Dance - Lady Gaga