25 de agosto de 2016

En Bici...

Hace falta una entrada light, cierto?

Sólo paso por aqui, en medio de una incapacidad médica por gripa, para comentar mis experiencias de movilidad en bicicleta en Bogotá.

Sí, así como suena, un marica de 35 años, Bogotano, sin carro (aqui ya pierdo el 56,9% de mis seguidores), que vive sólo (aqui recupero el 34,1% de mis seguidores), se cansó de lo inhumano, humillante, despreciable y caótico del servicio de buses de la ciudad y, aprovechando las ciclorutas disponibles, cambió su modo de movilidad hacia el trabajo desde hace cinco meses, les comparto algo de mi experiencia.

Primero hay que decir que era una decision aplazada que esperaba un buen entorno para materializarse. Es importante aclarar que mi bici tiene un sistema de pedaleo asistido, me explico, dos pedalazos doy yo, un empujón lo da el motor electrico de la rueda trasera. Es que cubrir los 15 kilometros de distancia sin ayuda me dejaría oliendo a "campeón"al llegar al trabajo y pues trabajar asi sudado no aguanta.

No, no me imaginen en una de esas "Bici-moticos" electricas chinas que inundan la ciudad, mi sentido gay de la estética me indicó que es más elegante tener una bicicleta todoterreno adaptada con motor eléctrico a movilizarme de una forma tan "Kiut", entre gustos, los colores.

Que el smog? - Los destartalados buses de transmilenio botan mas humo por dentro que por fuera, que me contradiga quien use regularmente las rutas H21-D21, simplemente cambié el origen del humo que respiro.

Que el clima? - Para eso estan los impermeables, las gafas y el casco

Se sube mucho la factura de la electricidad? - No, casi mil pesos al mes (0.33 USD)

La inseguridad? - aqui juego a la psicología, me explico, una bici como la mía es pesada y dificil de arrancar, no aplica para el raponazo. Quien quiera llevarsela alzada tendría que tener muy buen físico para cargarla. Si se la quieren llevar montada primero deberan comprender que para alcanzar sus 25 km/h de velocidad, lo hace de forma gradual... básicamente un encarte para el ladrón estandar del altiplano capitalino.

Ahora bien, así como hay imbéciles al volante de un auto o una moto, tambien los hay al volante de una bici (me incluyo en ocasiones), la seguridad radica en manejar a la defensiva y tener MUY BUENOS frenos (no necesariamente de disco, los míos son de zapata y aguantan bastante)

El status? - quienes me leen desde hace casi  diez años sabrán que lo ultimo que me pregunto frente a una decisión de estas es sobre la opinión de los demás. Tambien debo reconocer que en mi trabajo soy alguien mas bien exótico, debido a que los demás, o bien tienen dos y hasta tres carros, o simplemente prefieren seguir quejandose de los buses y sus frecuencias antes que tomar el toro por los cachos y decidirse.

Los tiempos? - básicamente son iguales, en la mañana casi 45 minutos en promedio y en la tarde 55. La diferencia es lo que Patton, otro blogger mucho más experto que yo tanto en bicis como en blogs, denominó como "calidad de vida". Eso de andarse empujando con otras personas para embutirse en un bus que por dentro huele a infierno... ya aburre, el cansancio al llegar a casa es menor en bici (recuerden que tiene pedaleo asistido) que en bus.

La otra opción era la moto, resulta que soy MUY GALLINA para compartir asfalto con taxistas y conductores del SITP (Sistema de buses de Bogotá), prefiero la "seguridad" de la cicloruta.

Los trajes para el trabajo? Niñas!... para eso están los tutoriales de youtube para doblar trajes sin arrugarlos! En mi caso doblo el saco y lo guardo en la alforja que tengo para la bici. (La que es puta es práctica, recuerdan?).

Los que son más perspicaces tratarán de unir mi gripa con mi modo de movilidad... Les digo que fui el último de la oficina, los que andan en bus se apestaron primero y les duró más la gripa... qué será?

Me estoy extendiendo mucho, tocó hacer una segunda parte...

JP

Suena...

La bicicleta - Shakira Ft. Carlos Vives
Asher Monroe - Hush Hush (Gregor Salto Remix)
Merk & Kremont - Get Get Down

12 de junio de 2016

Alfonso...

Alguna vez te maldije y te hice llorar... supongo que fue una reacción relativamente compresible una vez me dijiste que eras adicto al sexo y que hacía más de seis meses te echabas tus "canas al aire" en el, entonces, bar nudista gay más sórdido de la ciudad. De eso hace casi diez vueltas al sol.

La vida dio muchos giros, más de los que yo pudiese imaginar en ese entonces y hoy termino de comprender tu situación en aquel entonces. No por que haya repetido al pie de la letra tu manera de actuar, más bien por que comprendo los motivos que te llevaron a actuar de la manera que lo hiciste. No me aventuro a decir si tenías las herramientas o no para hacer frente a ello.

Tambien he sido infiel, varias veces. Tambien odié y odio más que nunca las "relaciones de pueblo" como tú las llamabas. Esas caracterizadas por la ración de compañía, besos y sexo solo los fines de semana con muchos pretextos de por medio y muy poca creatividad en el fondo. Esa que solo se sostenía a través del celular, hoy dia aún más impersonales a través de la mensajería instantánea. 
También tuve mis épocas de andar de cama en cama, de cuerpo en cuerpo y de vida en vida, como la langosta que llega, toma lo mejor y se va.

Tambien me he buscado malquerencias por ser honesto conmigo mismo y finalizar relaciones que, sabía, no llegarían lejos. La más reciente me motivó a escribir esto al pasado. Ese pasado que no se puede modificar pero del que se puede aprender si uno tiene la mente y el corazón abiertos a ello.

Me he sentido tan parecido a tí y a la vez tan diferente!

Ahora comprendo tus motivos, aunque jamás justificaría tus métodos. He afrontado la soledad de un mundo casi perfecto manchado por la imperfección que representa la carencia de "ese alguien" que esté a tu lado. He sido observado, usado y desechado como una mercancía sexual, quizá como yo tambien lo he hecho... como alguna vez lo hiciste. He bailado hasta el amanecer, he bebido y llegado a casa en condiciones deplorables, he llorado más de lo que pudiera imaginar. He caminado un camino similar al tuyo y ahora que lo reconozco, también se que tengo herramientas diferentes para hacerle frente.

Es fácil lanzar reproches cuando aún no has caminado lo suficiente en la vida. Por eso, este ejercicio para terminar de liberarme de la tristeza y el rencor. Al comprender el camino, entendí las causas y algo de las acciones que tomaste. No soy quien ahora para enjuiciarlas, no a la luz de mis propias acciones, aunque me he cuidado de no hacer un daño tal como el que me hiciste por faltar a la verdad.

Es hora de pedir perdón por lo que dije y de perdonarte por lo que hiciste. Sólo así mis pasos serán más ágiles y mi camino se abrirá ante mí con menos niebla. Es hora de avanzar...

JP

Suena...

Giros - Fito Paez


25 de enero de 2016

Wenas,

Solo cierra los ojos mientras te beso bajo la lluvia... nos encargaremos del qué dirán más adelante.


JP


Suena
Guitarra G - G Club